TERCER DOMINGO DE PASCUA
JESUS APARECE POR TECERA VEZ PARA DECIRNOS: HAGAN TODO EN MI NOMBRE.
Durante éste tiempo de Pascua es muy común que encontremos al Señor Resucitado que aparece a sus discípulos. Precisamente estamos en el tiempo de la Pascua, tiempo de la resurrección, de la vida nueva, del bautismo y del nacimiento de la Iglesia.
Seguramente todos nosotros, cristianos o indiferentes, hemos experimentado momentos de desilusión, desánimo, crisis, falta de fe y especialmente al igual que los discípulos del Señor hemos bregado toda la noche y no hemos logrado pescar nada.
En ésa pesca infructuosa se encuentran muchos padres de familia que no ven los mejores frutos en sus hijos, marcados por la indiferencia frente a Dios, a su propios padres, maestros, dejándose llevar por los criterios de sus amigos de barrio, compañeros de colegio o universidad, pero cada vez más cerca de las grandes esclavitudes de los adolescentes de nuestra época.
También encontramos a tantos esposas y esposos cansados de luchar por un hogar unido, fiel, espiritual y sólo encuentran mal trato, indiferencia y separaciones que dejan a sus hijos a la deriva de un proceso jurídico de divorcio.
De igual manera encontramos gobernantes, dirigentes y líderes comunitarios que se cansaron en la búsqueda de la paz, en la lucha contra la corrupción, el narcotráfico y la violencia, esperando que los procesos comunitarios sean honestos y transparentes.
Son muchos los cristianos que han tirado las redes al estilo de los discípulos y no han tenido suerte, esperaban una buena pesca y por el contrario están desanimados, tristes, solos, deprimidos y como nos dice hoy el Evangelio acerca de Pedro: desnudos, es decir se han abandonado a cualquier clase de suerte.
A todos nosotros que hemos experimentado ésta mala suerte en nuestra pesca, se nos aparece el Señor y nos dice: “echen la redes a la derecha y encontraran pescado”. En la actualidad el Señor Resucitado nos invita a echar las redes en su nombre. A educar los hijos en su nombre, a formar un hogar en su nombre, a dirigir el destino de los pueblos en su nombre, a hacer todas las cosas en su nombre.
Muchos hemos bregado toda la noche, como nos dice el Evangelio acerca de los discípulos pero, ha sido un trabajo a nuestro estilo. Creímos que educar a los hijos era a nuestra manera, en el colegio más famoso, el de moda, hemos formado un hogar con criterios basados en la sicología o los consejos del sexólogo, hemos querido conducir los destinos de los pueblos según los criterios de los grandes estadistas, sociólogos y movimientos políticos de moda, pero no lo hemos hecho en NOMBRE DE JESUS.
Nos dice el Evangelista que las redes estaban a punto de reventarse, por la cantidad tan grande de peces, una vez que hicieron lo que Jesús les dijo. También nosotros vamos a experimentar la abundancia en el amor, la alegría en la educación de los hijos y la paz en nuestra población si empezamos a hacer todo en nombre de Jesús.
Valdría la pena que en éste Domingo nos detuviéramos a hacer una buena reflexión en base a una sola pregunta: cuándo he iniciado una obra, una actividad, una empresa, una familia, una tarea, una especialización, una nueva relación, lo he hecho en nombre de Jesús o lo he hecho de acuerdo a mis criterios egoístas y a veces hasta utilitaristas?
Si deseas compartir tu reflexión me puedes escribir a mi correo electrónico, o al entrar a mi blog puedes dejar tu comentario, inquietud o consejo para poder estar inter-comunicados.
P. Sady Espinel Aldana

Nayibe dijo
Si el mal se expande con tan buenos medios, el bien sacar la cara y no quedarse atrás. Aplaudo esta iniciativa Padre Sady y espero que Dios ponga en sus manos y en su mente, donde sea que lo destine, esta pasión por la evangelización en los medios.
11 Mayo 2007 | 01:51 AM